Los subsidios a la compra de 0 km bajo la lupa

El gobierno nacional lanzó la semana pasada el programa “Junio 0 km”, el cual consiste en una serie de descuentos compartidos entre el Estado y las empresas automotrices para la compra de vehículos 0 km, con el objetivo de dinamizar a uno de los sectores de peor desempeño de la industria, con importantes encadenamientos hacia el resto de la economía.

Las ventas del sector automotriz acumulan 12 meses en baja, con caídas superiores al 50% anual desde principios de año. Luego de un 2017 con 901 mil unidades vendidas, en 2018 el sector esperaba batir el récord histórico de 2013 (956,6 mil unidades), con 1 millón de ventas. Sin embargo, con la devaluación de mayo y septiembre del año pasado los precios de los autos se incrementaron de forma exponencial (78% interanual en abril, último dato IPCBA). Esto, sumado al alto costo de financiamiento y a la caída del salario real, provocó un derrumbe en las ventas del sector, con proyecciones para este año de apenas 490 mil unidades, el peor nivel desde 2006 [1].

El programa consiste en otorgar un descuento sobre el precio de venta de $50 mil (para autos cuyo precio de lista no supere los $750 mil) y de $90 mil (para autos con un valor de lista superior a los $750 mil, pero que no estén alcanzados por el impuesto interno a los autos de alta gama). El gobierno nacional aportará $20 mil en el primer caso y $40 mil en el segundo, y el monto restante será cubierto por las distintas terminales. Con un presupuesto público de $1.000 millones, desde el gobierno esperan que las ventas se incrementen en 30 mil unidades más a las que habría sin el programa.

Sin embargo, el plan tiene varios puntos controversiales y representa un nuevo giro del gobierno pocas semanas antes de las elecciones, además de un acuerdo con las principales automotrices para que estas puedan reducir el stock de autos que acumulan por el derrumbe del sector.

En primer lugar, el programa no tendrá un impacto significativo en la industria nacional porque el beneficio aplica al total de modelos que se comercializan en el mercado interno y no es exclusivo para modelos nacionales. En el mercado actual, los vehículos importados representan el 70% de las ventas totales, una cifra que es récord histórico. Específicamente en el programa, se incluyen 56 modelos que suman 233 versiones en total. De estas 233, sólo 50 versiones son de origen nacional, por lo que se espera que el programa tenga muy bajo impacto en la industria local, que no sólo vio fuertemente afectada su producción sino que también ha debido suspender buena parte de su personal. Por otro lado, también se incluirán autos comercializados por empresas importadoras.

Versiones incorporadas en el programa “Junio 0 km”

Fuente: Ministerio de Producción y Trabajo

Además, el programa sólo aplica para autos y no para vehículos utilitarios. Esto no es solo un detalle, sino que deja afuera a los vehículos que más se producen en Argentina, lo que confirma que este plan no tiene intenciones de dinamizar la industria automotriz nacional. En los últimos años, la industria nacional ha reorientado su matriz de producción a la fabricación de vehículos utilitarios que tienen como destino tanto el mercado interno como el exterior, por lo que cada vez los autos tienen menos peso en la producción nacional. En 2019, los autos representan el 40% de la producción nacional, el nivel históricamente más bajo.

Participación de automóviles en la producción nacional [2]

En %, promedio móvil 12 meses

Fuente: ADEFA

Por lo tanto, teniendo en cuenta que casi el 80% de los modelos incluidos en el programa son de origen importado y que no se incluyen descuentos para los vehículos utilitarios, se espera que el programa tenga muy bajo impacto en la industria local, sector que acumula una caída de 32% anual de la producción en los primeros cinco meses del año y que registra numerosas suspensiones, poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo.

Por otro lado, el programa sólo aplica para ventas realizadas al contado o, en algunos casos, para ventas financiadas. En los últimos meses las terminales y concesionarias ya venían efectuando grandes descuentos al precio final para la compra en efectivo, pero la demanda no mostró señales de reactivación, o peor aún, las ventas intensificaron su caída. Es importante destacar que, ante el fuerte aumento de precios de autos durante el último año, sumado a la caída del salario real, el alto grado de incertidumbre y el elevado costo de financiamiento, se hace casi imposible para los consumidores destinar estas sumas de dinero para acceder a estos descuentos por pago en efectivo. El poder de compra de los salarios para la adquisición de autos es cada vez más bajo. En marzo de 2019 se necesitaron casi 23 salarios para adquirir un vehículo 0 km promedio, mientras que un año atrás este indicador era de 18 salarios [3].

El programa, por otro lado, no incluye a los planes de ahorro, mecanismo que lidera la forma de adquisición de los vehículos en Argentina. Además, la adquisición de vehículos mediante esta metodología es una de las más golpeadas del último año, ya que las cuotas que abonan los consumidores se actualizan con el precio de lista, el cual se disparó desde el año pasado y no tiene las bonificaciones por pago en efectivo que vienen realizando las automotrices y las del programa “Junio 0 km”. En efecto, desde el año pasado vienen cayendo las suscripciones, con caídas superiores al 50% anual los últimos siete meses y con cancelaciones de suscripciones cada vez mayores ante la imposibilidad de pagar las cuotas. Por lo que el programa deja de lado a uno de los puntos más problemáticos del sector y que más tracciona las ventas en Argentina.

Fuente: ACARA

Por otro lado, en el plan se prohíbe que las terminales incrementen los precios de lista durante la vigencia del plan. Sin embargo, se registraron incrementos de precios que van del 2% al 12% al comparar los precios de lista antes del inicio del programa y los informados durante la semana pasada por las automotrices. Por lo que los descuentos efectivos son menores, tal como se muestra en la siguiente tabla:

Fuente: Guía de precios de ACARA al 28 de mayo de 2018, comunicados oficiales de terminales automotrices y artículos periodísticos

Por último, y sumado a todos los problemas que acabamos de mencionar, el programa sólo tendrá vigencia por 25 días, desde el 5 al 30 de junio. Si el plan no se extiende a julio la situación volverá a ser la misma y hasta con precios aún mayores, convirtiéndose nuevamente en una política de corto plazo orientada a llegar al cierre de listas con números algo mejores en la economía.

 

[1] Consultar por ejemplo acá.

[2] Producción sin Categoría B (furgones, transporte de carga y de pasajeros) debido a que ADEFA dejó de publicar el dato. Sólo se incluye Categoría A (automóviles y utilitarios).

[3] Cálculo propio realizado en base al precio promedio de los autos 0 km en 2016 y actualizado por el IPCBA división Adquisición de vehículos y RIPTE.

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